Hoy el INE publica la Contabilidad Nacional Trimestral y enseña la patita de la recesión con una crecimiento solo del 0,3%...
La gente ya se ha pulido las herencias de los ancianos que murieron de coronavirus y vuelven a la realidad. Todo esto llega en un momento de IPC desbocado (9,8%), precios energéticos desorbitados y un BCE que ya ha anunciado que van a subir los tipos. Evidentemente no nos olvidemos de la guerra...
El gobierno español todavía no le ha visto las orejas al lobo porque con la subida del salario mínimo y facturas enloquecidas de utilities ha ingresado más que nunca en IRPF e IVA. Pero ya se sabe que la consecuencia de ello siempre llega un año o dos después, es decir, cuando recaudas mucho porque crujes en impuestos directos e indirectos a la población, al final este no tiene dinero para comprar ropa, comida, coches, etc.
España es país con un déficit crónico de unos 70 mil millones al año (media última década). La UE ya ha dado todo lo que podía dar por el COVID (unos 150.000 millones al gobierno de Sánchez si finalmente los utiliza todos). Incluso la UE, que parecía que no tenía límite para regalar fondos, ya está en la moll de l'os...
Es un "hasta aquí hemos llegado" y a partir de ahora habrá que espabilarse mucho, es más, los países frugales ya han llegado también al límite de su paciencia con el Sur. Todavía no entienden el porqué se ayuda más a los españoles que a los búlgaros cuando estos últimos se conforman con un salario mínimo interprofesional de 320 euros al mes...
Es evidente que los hombres de negro ya no volverán a marcar porcentajes de déficit, básicamente porque nunca se cumplen. A partir de ahora cada país deberá asumir sus dispendios, es decir: si despilfarras y gastas más de lo que ingresas deberás pagar tipos altos para sufragar la deuda. O sea: "tú sabrás lo que haces..."Es un cambio lógico en una UE que la guerra de Ucrania romperá su homogeneidad. No es lo mismo tener frontera con Ucrania que no tenerla, no es lo mismo depender del gas y del petróleo ruso que no depender.
Cada país tendrá sus propios problemas y ya no será tan fácil enviar morteradas de dinero para algo tan banal como la Política Agraria Común o para ayudar países que tienen jubilados que cobran pensiones de 1.200 euros al mes durante 30 años...
Vuelvo a repetir, quien quiera lujos que se los pague y que vaya a los mercados a financiar su deuda...
Y todo esto ocurre en una coyuntura en que los Estados deberán gastar mucho más en Defensa (por ejemplo Alemania ha anunciado que pasará de 50.000 millones al año a 75.000 millones). Supongo que España deberá hacer proporcionalmente algo parecido, fundamentalmente porque Marruecos ya es un peligro real.
Además, añada que estamos en una sociedad actual en la que se paga por casi por todo menos por respirar, un presente mundial que nos lleva a un futuro en que interesa una población empobrecida, que gestione su miseria lo mejor que pueda. Los mensajes subliminales son muchos, a Europa muy pronto le interesará que haya un ciudadano que se compre un coche de 60.000 euros que 4 de 15.000. O que si hay para tomar una cerveza diaria también hay para hacerse un seguro médico...
La experiencia con el blog me ha enseñado que todo cambio requiere tiempo, que la predicciones agoreras nunca se cumplen, más que nada porque siempre hay alguien que rescata a España.
Pero a partir de ahora no habrá rescates. Es por eso que la ley de Seguridad Nacional y su reforma de este 2022 literalmente nos recuerda que todo es del Estado, las empresas, su producción o incluso los ahorros de la gente...
Tiempos complicados en los que tendremos que acostumbrarnos en pagar mucho por lo esencial y "mercadillo" para todo lo demás...
¿Y los catalanes?
Evidente no hay sitio para nosotros sin estado propio y no hace falta que me alargue con este tema por su obviedad...