Un miembro de la ANC y lector de este blog me ha escrito el artículo siguiente para que lo publicara:
Que las manifestaciones salgan bien no es por casualidad. En Catalunya, desde hace muchos años se vienen organizando constantemente y con gran éxito gracias a la forma de actuar y de ser de su pueblo, pero nada sería posible sin el esfuerzo de sus organizadores, principalmente ANC y Òmnium Cultural, y sobre todo de los voluntarios que ejecutan a la perfección todo lo planificado.
Causan admiración en todo el mundo las que cada año, y en concreto desde 2012, se preparan con ocasión de la Diada Nacional de Catalunya, que han pasado a ganar la "Champions" o "Copa del Mundo" de las concentraciones reivindicativas.
Las nuestras son las más increíbles que uno se pueda imaginar, modelo a seguir, incomparables y con mantenimiento de nivel y grado de participación a lo lardo de los años, hecho inigualable, que hemos de poner en valor.
Algún día ANC u Òmniun darán clases magistrales y asesoramiento a quien le interese saber cómo se prepara, organiza y ejecuta una manifestación pacífica y multitudinaria.
Las de la Diada se organizan con meses de antelación. Todo se analiza: ubicación, escenario, recorrido, situación de las paradas, seguridad, formato de las camisetas, lema. Múltiples reuniones permiten que en el momento de la manifestación nada falte y nada falle.
Por eso si hay un elemento fundamental al que agradecer que todo ello funcione, ese es el humano. Tanto en el día a día como en el caso de la Diada o en cualquier otra concentración o actividad, son miles los voluntarios que gratuitamente, sin ningún tipo de remuneración, ponen horas de su ocio o descanso al servicio de las asociaciones.
En la manifestación anual de la Diada Nacional de Catalunya, con decenas de tramos, se pueden llegar a presentar hasta casi un centenar de voluntarios para cada uno, todos ellos estructurados, organizados y distribuidos según los territorios de procedencia. Estos voluntarios ocupan las paradas; colaboran con mossos o servicios médicos y ambulancias; actúan como servicio de orden y también asesoran, distribuyen material, agua, cartulinas para mosaicos, pulseras identificativas para niños, controlan, ayudan, asisten, velan por la seguridad u orientan a los manifestantes. Y antes de todo ello se han reunido, coordinado y preparado para que nada falle.

Pero no son únicamente los días de esa gran manifestación los que los voluntarios realizan su actividad. Sí es cierto que es en esa ocasión cuando los tenemos más presentes y se hacen más visibles, como también los vimos en la famosa concentración por los hechos de la Conselleria de Economía del 20 de septiembre de 2017. En concreto en la ANC -principal exponente que conozco- hay que resaltar que al margen de los miembros del Secretariado Nacional y de organización, existe un importante grupo de personas que trabaja no solo para esa jornada, lo hace todo el año con intensidad.
No olvidemos que todas las semanas se efectúan puntualmente, y ya llevamos casi dos años, manifestaciones locales o en barrios por la libertad de los presos políticos, pero su labor no termina aquí, está el trabajo que representa el día a día de la asociación, tesorería, contabilidad, organización de reuniones, actos, asambleas en las territoriales o sectoriales, diseño de carteles, presencia en frecuentes paradas informativas por toda Catalunya, realizando informes, artículos, procesos de divulgación, búsqueda de locales para actividades, compras, mantenimiento de sedes, y en las manifestaciones, contratación de transporte para escenario, montaje de elementos varios o de equipos de sonido, distribución de agua, artículos de mechandising, etc., trabajos que requieren de mucho esfuerzo y de todo lo cual hay que llevar un gran control, y más si tenemos en cuenta que, contrariamente a lo que se afirma en algunos medios, se autofinancia.
Pero a pesar de todo ello, poco se reivindica la labor de este colectivo, personas que llevan destinando muchos año, muchísimo tiempo a luchar por la libertad de Catalunya y que además en ocasiones tan señaladas como la manifestación del 11 de septiembre se esfuerzan al máximo, y no las dos horas que puede llegar a durar el acto, algunos a primera hora de la mañana ya se encuentran en los respectivos puntos de encuentro, punto que no abandonan hasta entrada la noche, cuando ha marchado el último de los manifestantes.
Así y solo así se explican manifestaciones como la “Via catalana” de 2013 en que 1.600.000 personas unieron el rio Sénia con los Pirineos, toda Catalunya, 400 kilómetros en los que los catalanes se dieron la mano en una gran cadena por la República, aquí su labor fue esencial para que ningún medio hispano pudiera encontrar ese metro lineal de desunión. La del año 2014, la del “Ara és l’hora”, dibujando en Barcelona con 1.800.000 manifestantes perfectamente sincronizados la senyera humana más larga vista por la humanidad, todas esas personas fueron colocadas gracias al esfuerzo titánico de miles de voluntarios que distribuyeron a los asistentes por toda la Diagonal y Gran Vía de Barcelona creando una descomunal “V” y así todas las grandes manifestaciones que los últimos años se han venido realizando con rotundo éxito.
Por todo ello, en asociaciones como la ANC u Òmnium, cada una de ellas con más de 100.000 miembros, bien como socios bien como simpatizantes, la existencia de esas personas, ha de ser agradecida y todos ellos han de ser objeto de homenaje, animándoles, a seguir con su trabajo. Y aquellos que no forman parte de ese colectivo, también les animo a plantearse la opción de apuntarse o colaborar. En esta lucha todos somos necesarios y todos podemos ayudar siempre en la medida de nuestras posibilidades, porque así, tarde o temprano, con esfuerzo constante conseguiremos alcanzar esa victoria de la democracia, de los derechos plenos, del bienestar y de las libertades que tanto deseamos, eso es la República de Catalunya.
by: EP