Funcionará como un híbrido de criptomoneda y moneda social.
Recordad que era algo que ya prometió Puigdemont, además del Banco por internet parecido al N26 (próximo paso).
El motivo es porque esa moneda catalana no puede ser prohibida por el Banco de España y porque todo son ventajas:
-Bajos costes de transacción; rapidez y permanencia de las transacciones: se pueden hacer transacciones con un coste menor que el que se da en el sistema bancario actual, son más rápidas y no pueden borrarse ni revertirse.
-Son descentralizadas, nadie tiene control sobre nuestro dinero. Solo se puede acceder con la clave privada del monedero, que solo la conoce quien posee el monedero. Por lo tanto, el gobierno de España y las entidades financieras no pueden actuar sobre él.
-Los monederos son privados. No se sabe quién ha hecho el pago, solo el monedero desde el que se hace. Por lo que nadie puede saber lo que tienes ni lo que pagas con ello.
-Ayuda a las empresas a reducir costes, mantener sus registros corporativos y sus decisiones financieras.
-Permite que aquellas personas que no tienen acceso a los servicios financieros puedan optar a ello, el coste de mantenimiento puede ser cero (algún porcentaje en grandes transacciones).
-No está sujeto a IVA
-Al tener los monederos en el extranjero (posiblemente Bélgica) no debe hacerse el Modelo 720 salvo que se supere los 50.000€ de valor. Posiblemente ahí estará el límite del monedero de cada usuario catalán.
-La criptomoneda catalana no nacerá para especulación sino más bien como moneda social, es decir, se centrará en la economía local (solo clientes y empresas de Catalunya). Se crea la moneda a través de las transacciones que se llevan a cabo. Cada miembro ofrece en un directorio sus bienes o servicios, que serán contratados a través de él, y al pagar se genera la moneda. Evidentemente, para evitar falsificaciones la moneda no existirá físicamente y los directorios estarán almacenado inmutablemente contra ataques informáticos bajo tecnología blockchain.
Hay que recordar que la moneda alternativa ya es algo que existe en Catalunya.
Realmente en una época en que se debe consumir más que nunca productos de proximidad la nueva moneda catalana impulsará el comercio catalán.
Por cierto, las monedas sociales propiamente dichas viven en un vacío legal, en todo caso, el Exchange tendría la sede fuera de España.
Concretando, ¿se puede prohibir que entre dos amigos paguen un servicio con criptomoneda catalana?. La respuesta es NO. Y tampoco se puede impedir que un pequeño comercio (o no tan pequeño) acepte ese tipo de transacción.
Este es el primer paso para no pagar IVA ni impuestos a España.
La república catalana antes será digital y e-República.
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Anexo posterior:
Esta era la inocentada del 2020.
Pueden ver la de todos los años aquí:





