Hemos hablado en numerosas ocasiones de la
Hidalguía Castellana y algún lector podría pensar que se exagera al respecto. Para aquellos que no dispongan más conocimientos de los que aportaban los libros de texto de EGB (que pasaban la censura del ministerio de cultura) puede ser conveniente un repaso y ampliación la estructura medieval de la población española.
Comencemos con una definición:
El concepto de hidalgo, hijodalgo, fidalgo (en castellano antiguo, y común en literatura) e infanzón tiene su origen en España y Portugal y es sinónimo de noble, aunque coloquialmente se utilice el término para referirse a la nobleza no titulada. Hace referencia a hijo de algo o hijo de alguien. La palabra algo en este contexto denota “rico” o “riqueza”, y por lo tanto, en un principio, era sinónimo de ricohombre.
El censo de 1787 contaba en España 480.589 vecinos hidalgos (cabezas de familia) sobre una población de 10.268.150: por lo que se estima que suponían en torno a un 10 % del total.
Literariamente los hidalgos han sido caracterizados fundamentalmente como nobles con escasos o nulos bienes pero exentos del pago de determinadas obligaciones tributarias, debido a la prestación militar que les confería el derecho de portar armas, de las cargas y tributos que pagaban en cambio los plebeyos (pecheros), exentos de tal arriesgada obligación o privilegio.
Como se distribuían en el mapa de la España de 1787:
Pues igual que en nuestros tiempos en el eje Madrid, Castilla y León, Galicia y las actuales comunidades monoprovinciales del norte de España. En la
liga norte española, la España Constitucionalmente Pura o Uniforme, la del Frente Nacional, la España golpista, la tierra de la mayoría de ministros, presidentes del gobierno y dictadores, la que su voto tiene un mayor peso que el que le corresponde por población, la que cuenta con unas balanzas fiscales positivas aunque estén en la media de renta per cápita estatal, la de los funcionarios del estado, la que cuenta con los mejores ratios de infraestructuras por habitante, la que se llevan las subvenciones a las empresas, la de la industria inducida, etc.
Navarra y País Vasco a la cabeza en número de hidalgos. Es posible que de ahí venga su sistema foral.
Al otro lado de la balanza, els Països Catalans, la España Asimilada. Prácticamente sin hidalgos. Algún militar, gobernador, registrador de la propiedad emigrado de castilla o algún maestro nacional dispuesto a castellanizar los niños catalanes.
Por si alguien sigue sin ver la vinculación de entre la hidalguía castellana y el actual sistema político, social y de distribución de los recursos del estado estaría bien que respondiera a la siguiente pregunta:
Cuando a finales del S. XVIII, en la ilustración, los Borbones quisieron poner fin al privilegio de los hidalgos de no pagar impuestos, estos se dedicaron a:
a) Se hicieron labradores o artesanos (pasaron a pagar impuestos)
b) Siguieron los pasos de la burguesía catalana y del norte de Europa industrializando Castilla (pasaron a pagar impuestos)
c) Trabajar para el estado ocupando sus estructuras (registradores, notarios, justicia, jueces, fiscales, hacienda pública, ingenieros de obras públicas, etc.) además del clero y la cúpula militar como ya venían haciendo (pasaron a pagar impuestos pero sus sueldos procedían de los impuestos que pagaban otros)
La historia de España, incluida la de Catalunya, se ha escrito desde Castilla. Al igual que la prensa madrileña, los historiadores no dicen toda la verdad u ocultan información. Una de las cosas que no explican los libros de texto es que fue de aquellos hidalgos cuando fueron despojados de sus derechos. Pues bien, mi teoría, y creo que la única explicación posible, es que se tuvieron que poner a trabajar. La función pública fue la opción menos deshonrosa.
Desde entonces han hecho todo lo posible para que estos cargos pasaran a sus hijos, que las inversiones del estado y demás gasto público se queden en sus provincias. Y ha tenido también un efecto no menos importante: han relegado cualquier actividad productiva, lo que ha supuesto el atraso de España. Atraso del que Catalunya y sus gentes no tienen ninguna responsabilidad. Han sido ellos solitos. Incluso en la actualidad, en democracia, la gente humilde de España regala mayorías absolutas a una derecha (hidalgos de sangre) que no ha sabido crear progreso (la burbuja inmobiliaria del “España va bien” no lo cuento como progreso).
Castilla ha tenido multitud de oportunidades para haber sido una potencia europea. A Castilla llegaban los barcos cargados de oro y plata de América. Tienen como vecinos a Francia, Inglaterra y la propia Catalunya. Tan solo tenían que copiar lo hacia ellos. Han tenido durante décadas y siguen teniendo sometidos y expoliados a catalanes, valencianos y las gentes de les Illes. Pero Castilla siempre se ha regido por la lógica militar, hacer las cosas por cojones. Los cargos del estado solo lo ocupabas si eras “fidalgo” (hijo de alguien), no hacía falta estar capacitado y desde luego estos nunca han perseguido el bien colectivo.
Para que España funcione no solo es necesario un cambio en el panorama político. Hay que cambiar también las estructuras de estado, sus entes y empresas públicas y sus medios de comunicación. Hay que eliminar mucha grasa, mucho cargo público elegido a dedo. Está todo corrompido. Hay que cambiar la mentalidad de los españoles. Esto es más difícil.
Ni Podemos ni C’s están es esta línea. En todo caso le darán una manita de pintura a España, pero sus cimientos, pilares y vigas se quedaran con la misma aluminosis que tenían.
Desde una óptica catalana y de izquierdas (la mía) es imposible avanzar en lo social con una población (la española) que niegan el expolio y que ve las agresiones a Catalunya como una victoria. Una población española que se somete a la derecha rancia de los “hidalgos de sangre” o una izquierda que aspira a la “hidalguía de privilegio” (una paguita o un puestecito apañado "porqué yo lo valgo"). Los catalanes nunca hemos tenido ese derecho, siempre nos ha tocado pagar impuestos. La sociedad española es el peor camarada que un catalán puede tener para construir un estado socialista.
En fin, han pasado más de dos siglos y seguimos en las mismas.
En nuestras manos está dejar de plebeyos y pagarles tributos.
(by Sant Andreu)