El mandatario explicó que las empresas de ese país abusaron durante el periodo neoliberal, cometieron actos de corrupción y se dedicaron a saquear y a robar con el apoyo de las autoridades mexicanas.
“México sigue abierto a la inversión extranjera de España, negocios lícitos que no se hagan al amparo del poder público, que no se hagan mediante el influyentismo, que no tengan que ver con la corrupción. “Creo que convenía poner un límite a esa situación de descomposición, a esas relaciones económicas y comerciales en donde perdía México y se consideraba que era tierra de conquista, eso ya no se va a permitir, pero no hay ninguna aversión al pueblo español, que respetamos mucho”, dijo. El jefe del Ejecutivo aseguró que en los últimos años las empresas españolas ofendieron mucho a México al recibir contratos jugosos al amparo del poder en casos como Repsol y OHL. “Se tiene que entender que hay una nueva realidad en México y que ya no se permite robar, eso es todo”, puntualizó López Obrador.
A eso le llamo no tener pelos en la lengua, ojalá los políticos catalanes dijeran lo mismo...
El presidente mexicano también reprochó que el Rey de España, Felipe VI, no tuvo la delicadeza de responder la carta que le envió en 2019 para que pida perdón por los abusos cometidos durante la época de la Conquista de México. “Mandé una carta y no tienen ni siquiera la delicadeza de responderla, la filtran y empiezan los ataques a mi persona y al gobierno, de autoridades, de intelectuales pro monárquicos; Vargas Llosa, y escritores, la prensa, "El País", programas de radio y televisión, burlándose de por qué tenían que pedir perdón”, declaró.
















