Cuando Estonia, Letonia y Lituania formaban parte de la potente URSS decidieron convocar una vía báltica para poder ser libres...
Lo consiguieron, y ahora son pueblos felices con una niños sanos, bien alimentados, educados, guapos y unas mujeres preciosas...
Dejaron atrás una URSS que actualmente está inmersa en una brutal corrupción y con una juventud analfabeta y nazi.
Fue un gran paso y un brutal sacrificio el que hicieron los padres de estas nuevas generaciones llenas de futuro...
Viendo el vídeo no hay ninguna duda...
La letra original es en letón y fue compuesta por el autor del mismo país, Martins Brauns.
Hay una adaptación al catalán:
Aunque no nos hace falta reversionar nada...
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